lunes, 21 de diciembre de 2009

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Del blanco al negro pasando por todos los grises hago balance de un año fugaz demasiado por digerir corre que vuela y todo el tiempo ella y todo el tiempo su ausencia vagando por las calles primero del sur ahora de aquí donde nos gustaba pasear de la mano como niñas cómplices con bufanda cómo te echo de menos. Luego esta ciudad que siempre me devora a veces con mucha gente a veces sola y dudar si me he equivocado durante las horas bajas que últimamente se cuentan por semanas se me había olvidado tanta tristeza que quizás tenía acumulada desde hace meses en la espalda pero ya pasó hoy empiezo el día con fuerza no quiero que no me gusten estas fechas y no tener ganas de nada voy a volver a salir a la calle a pesar de la nieve voy a volver a bailar a pesar de estar helada.
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viernes, 18 de diciembre de 2009

Tuve que correr...



Tuve que correr
cuando la vida dijo ve...
no hubo manera de pararme.
Correr que fue volar,
beber de un solo trago todo el mar
y no sació mi sed el agua.
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Tomé el sendero sin saber
que me alejaba para no volver.
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domingo, 13 de diciembre de 2009

Siempre


Siempre esta sensación de inquietud. De esperar más. Hoy son las mariposas y mañana será la tristeza inexplicable, el aburrimiento o la actividad desenfrenada por arreglar este o aquel cuarto, por coser, por ir aquí o allá a hacer mandados, mientras trato de tapar el universo con un dedo, hacer mi felicidad con ingredientes de receta de cocina, chupándome los dedos a ratos y a ratos sintiendo que nunca podré llenarme, que soy un barril sin fondo, sabiendo que “no me conformaré nunca” pero buscando absurdamente conformarme mientras mi cuerpo y mi mente se abren, se extienden como poros infinitos donde anida una mujer que hubiera deseado ser pájaro, mar, estrella, vientre profundo dando a luz universos, novas relucientes… y ando reventando palomitas de maíz en el cerebro, blancas motitas de algodón, ráfagas de poemas que me asaltan todo el día y hacen que quiera inflamarme como globo para llenar el mundo, la naturaleza, para empaparme de todo y estar en todas partes, viviendo una y mil vidas diferentes…

Mas he de recordar que estoy aquí y que seguiré anhelando, agarrando pizquitas de claridad, haciendo yo misma mi vestido de sol, de luna, el vestido verde-color de tiempo con el que he soñado vivir alguna vez en Venus.

Gioconda Belli (De El Ojo de la Mujer)



El viernes, pocas horas antes de subir a un tren con parada en una ciudad tan blanca como en silencio, un amiga me prestó un libro de G. Belli que llevaba en el bolso. Lo abrí por la página 43 y apareció este texto. También subimos una escalera. Después vino Córdoba.
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jueves, 3 de diciembre de 2009

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Con las manos frías
seguramente muy frías
a tragos la libertad bajo cero
y toda la luz del mundo
confundiendo
tu piel con la tarde
que cae lenta
sobre una bandeja de plata,

allí donde muere la urgencia
oxígeno en vena
y toma la vida
su máxima expresión
que es el silencio.

La relatividad.

Allí donde aprendiste
a capturar la paz
en un instante.

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Fotografía: D. Rodríguez
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