jueves 13 de octubre de 2011
Para ella, al final, no hubo infierno.
“Esto podría ser el infierno para mi”. El caleidoscopio se mueve con la serenidad y el aburrimiento de los días. Para ella, al final, no hubo infierno. Simplemente evitó vivir aquí. Las soluciones sencillas guían nuestros actos. La educación sentimental solo tiene una divisa: no sufrir. Aquello que se aparta puede ser llamado desierto, roca con apariencia de hombre, el pensador tectónico.
ROBERTO BOLAÑO
Fotografía: Marina Abramovic
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