lunes, 7 de noviembre de 2011

Dietética

Foto: Anne Brigman - Incantation, 1905.

Hay que ingerir distancia,
lanudos nubarrones,
secas parvas de siesta,
arena sin historia,
llanura,
vizcacheras,
caminos con tropillas
de nubes,
de ladridos,
de briosa polvareda.
Hay que rumiar la yerba
que sazonan las vacas
con su orín,
y sus colas;
la tierra que se escapa
bajo los alambrados,
con su olor a chinita,
a zorrino,
a fogata,
con sus huesos de fósil,
de potro,
de tapera,
y sus largos mugidos
y sus guampas, al aire,
de molino,
de toro...
Hay que agarrar la tierra,
calentita o helada,
y comerla
¡comerla!

OLIVERIO GIRONDO 




1 comentarios:

Anónimo dijo...

A mi lo que más me gusta es:

"la tierra que se escapa
bajo los alambrados..."

... sobre todo si van acompañados de alambres de espinos.

¡Ñam, ñam... Qué bueno está todo!,

Javier